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WAITS

Escuchar a Waits mientras las cortinas galopan con el viento. Su primer café es a las doce del mediodía, y sin tostadas porque sólo queda en el frigo un trozo de queso de hace varios años. Qué más le da todo mientras quede vodka y café. Fue hijo bastardo, marido hipócrita y padre sin ejercer. Siempre ha estado buscando curro. No culpa a la vida, eso -piensa- es de cobardes. Aquí el que conduce es él y sin carné. Tiene la mirada muerta, como esas esculturas que una vez vio en Florencia. Porque viajó, recuerda que fue un humano más, y se portó como tal. Amó a una mujer, intentó hacerla feliz, siguió las reglas punto por punto. Pero algo en él se rompió en algún momento. Y agradece esa caída, como agradece estar en este cuarto, escuchando otra canción y mirando al viento... moverse. *

CARTA

Hey boludo. ¿Sigues vivo? Te escribo como la que tira una botella al mar, pero vacía. No sé, quizá sólo quiero que te llegue el silencio con esta estúpida carta. Uno no sabe la de palabras que puede juntar para decir; nada. Llevo tiempo en este estado, no escribo porque el vacío se apoderó de mí. Lo único que sé de él es que es muy hondo. Pero he aprendido a nadar en este denso barro oscuro. Y ahora, en la superficie, miro al techo de esta casa para escribirte a ti. Sí, te escribo primero desde mi mente, después intentaré convertirlo en algo que puedas entender. (Si supieras la de frases que he dejado en ese techo) Bolu, hay cosas que jamás podré decirte, porque son mecha y ambos sabemos como explota todo cuando tú y yo y el egoísmo... mejor que ese fuego se quede en lo más alto del abismo, este abismo en el que se ha convertido mi vida.  Me despido de forma civilizada, sabes que puedo llevar acabo ese papel sin tanto esfuerzo. Creo que sólo tú llegaste a conocer al animal  hambriento …

Apuntes

Él decía: "yo soy tu hombre"...  igual que esa canción de Cohen.*

Apuntes

Gritar,
porque el dolor es sordo.

*

Esta soledad intacta...

CARRETERAS

Todo fue simple. El sol hacía crujir los cristales del coche, el verano detenido en la hora maldita. Sí, era todo incandescente, pero aún así, simple, suave, nada acelerado. Un escenario común, yo pegada al volante en el atasco. Tu silencio era difícil, lo más complejo que he podido escuchar jamás. Habías decidido retirarme tu voz, dejarme sola en ese lugar donde el calor asesinaba intenciones. Te apagabas lentamente; lo supe siempre, incluso antes de conocerte. Ya ves, el amor se desinfla. Como los neumáticos de este coche. Lo hace en silencio, sin aviso. Vas en trayecto, aceleras, de pronto el volante tiembla... y sales con violencia de todas las carreteras.
*

TORTUGAS

Uno està hecho de tiempo. Cuando todo comienza no duele. Pero ahora, cada minuto se clava en la memoria con tanta consciencia que es insoportable. Y entonces el tiempo late, bombea, intenta bajar por las venas como tortugas inmensas y jadeantes, buscando alguna orilla donde parir su carga; mientras, el cuerpo se hace cada vez más extranjero en la piel, màs desconocido, menos pronombre de uno mismo.
*