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 El amor también es eso; un cuerpo deambulando sin saber que otro lo espera para hacerlo nacer.  *

FACHADA

Los geranios se expanden por la fachada, como una herida reciente que sólo sabe sangrar. *

ESTAS MANOS

Intentar explicar de forma coherente, que estas manos -después de acariciarte- no tienen nada que ver conmigo. *

INSOPORTABLE

 Vamos a encerrarnos, ahí fuera hace un mundo INSOPORTABLE.

IRA

 No intento justificarme. Busqué a Dios en los libros, pero él había muerto antes de ser escrito. No quiero soluciones, ni establecer la paz. Nadé demasiado porque vi muchas orillas. En ninguna encontré alivio. Jamás me conformaré con esto que soy. Vivo en la furia de mis sentimientos, a veces grito como un animal al que están degollando. No intento pedirte nada. Ni tu mano para sujetar este delirio, ni esa mirada en la que en muchas ocasiones me he ahogado. Regresaré a la niña que abandoné, buscaré la pequeña cama donde dormía; cerraré los ojos, no sé... tal vez logre así, apagar esta maldita ira.  *

FRACASOS

 He roto muchos papeles intentando escribirte. Todos mis fracasos están en estas letras. Soy extranjera ante un sentimiento que no sabe de piedad. Debería dejarme llevar, lo sé. Poner los brazos en cruz y caer río abajo a merced de la corriente. Golpearme con todas las piedras, sentir el dolor. Al menos sabría que estoy viva. No quiero cerrar los ojos, deseo ver el cielo mientras todo ocurre. Sé que siempre hay una orilla, llegaré a ese lugar. Tal vez estés esperando, y aunque me veas detenida, seguiré viajando río abajo. Debes entender que el amor que está naciendo en mis entrañas es cruel, y no permite que lo abandone. Quizá abraces este cuerpo lleno de heridas, quizá lo beses intentando aliviarme… Lo que trato de decirte en este último fracaso, es que yo no estaré en él.  *

FUGU

 Hoy Fugu. Conozco un japonés en la avenida que lo prepara, es jodidamente peligroso, pero tienen certificados, y pasan todos los controles. Me lo comentó Roberto, ¿lo recuerdas? el que juega al pádel con Begoña. Dice que hay una especie de excitación terrorífica por el riesgo; es la muerte o el pez. Ponte guapa. Ese vestido rojo que me vuelve loco, lo compraste para la boda de Sonia, ese, el que cae por las caderas como derramándose. Roberto me contó, que el chef prepara el Fugu ante los ojos de los que van a cenar. Explica los cortes, los lugares prohibidos donde el veneno se concentra. Dice que el tipo lo va moviendo mientras aún palpita sobre una tabla de bambú, el animal agoniza al ser separado de sí mismo, y cuando el plato está perfectamente montado, el Fugu muere. No me interesa el sabor, me importa un carajo si es suave, o fuerte, sólo deseo meterlo en mi boca, masticarlo muy lentamente, comprobar si el maldito pez pudo conmigo... o contigo, mi amor.  *